Bailar,
sentir los pies empujando el suelo.
Usar lo analítico sólo cuando sea inevitable.
S E N
S O R I A
L
dejarse
Cuando todo se cae
me quedo mirando:
Bajo tierra,
siempre.
Porque
hay palabras hechas de terror…
Quién habla de coherencia,
también asusta.
El delirio se lleva el día.
La noche…
fantasía necesaria.
Los yonkis de moda despliegan sus alas,
rutinarios vanguardistas.
Fermentados.
Superficiales.
Que dibujan risas efectivas,
portando caras rígidas que piden un descanso.
Y uno abstraído,
casi neutro.
La balas ya no perforan, no se planifica más.
E X P A N S I O N R E A L
Manifestarse:
Sin cambiar el mundo
Sin mirar el mundo.
Desencajar lo cotidiano.
Desencajar
lo
Y resulta que otra vez…
el sofá explotó.
Entonces floreció
descorporizada,
atmosférica,
en trazos,
arrepentida.
Lo transcendental
es el aterrizaje,
las caídas no son importantes.
