martes, 23 de abril de 2013

Lo transcendental es el aterrizaje





Bailar,

sentir los pies empujando el suelo.

Usar lo analítico sólo cuando sea inevitable.



S   E    N    S   O   R   I   A    L 

dejarse  

 S   E   R.



Cuando todo se cae

me quedo mirando:

Bajo tierra,

siempre.

Porque

hay palabras hechas de terror…



Quién habla de coherencia,
también asusta.

El delirio se lleva el día.

La noche…  

fantasía necesaria.

Los yonkis de moda despliegan sus alas,
rutinarios vanguardistas.

Fermentados.

Superficiales.

Que dibujan risas efectivas,
portando caras rígidas que  piden un descanso.


Y uno abstraído,

casi neutro.

La balas ya no perforan, no se planifica más.


E   X   P   A   N    S    I     O     N              R       E      A     L



Manifestarse:

         Sin cambiar el mundo

                 Sin mirar el mundo.

                                                      

 Desencajar            lo        cotidiano.

  Desencajar   lo



Y resulta que otra vez…
el sofá  explotó.


Entonces  floreció

descorporizada,

atmosférica,

en trazos,

arrepentida.


Lo transcendental es el aterrizaje,

las caídas no son importantes.



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