Vomito una catarata de sangre,
se manchan mis redacciones,
se oscurece mi piel.
Flujo sanguíneo que toma mi alma.
Yo elijo tomarla por un instante.
Me proyecto en algún “yo” momentáneo.
Me visto con él, lo adopto.
Soy yo, pero también es mi reflejo.
Lo pulcro se torna pagano aquí,
Mis parpados, no son más que un velo de sangre.
Enrojecieron mis pupilas también.
Esta vez no es por un flash (luz mal concebida).
Objetos que circundan el mundo,
Extracción visceral, que detona,
en un baño de sangre.
Del otro lado del espejo, él.
Internalizado en mí,
Corporizado en mi otro yo,
que soy yo mismo.

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